El Certamen Nacional de Pintura Ciudad de Antequera ya está en marcha y vuelve a situar la creación contemporánea en primer plano con una convocatoria abierta a artistas residentes en España. En su 29ª edición, la cita mantiene ese doble atractivo que la ha hecho crecer con los años: sirve como escaparate para nuevas miradas y, al mismo tiempo, refuerza una colección artística que ya forma parte del patrimonio cultural de la ciudad.
Organizado por la Comunidad de Propietarios del Polígono Industrial de Antequera con la colaboración del Ayuntamiento de Antequera, el certamen llega respaldado también por Fundación Unicaja. Esa alianza sostiene una propuesta que no se limita a premiar obras, sino que impulsa trayectorias, da visibilidad a la pintura contemporánea y deja espacio para que convivan técnicas y temáticas libres con una línea específica dedicada a la ciudad.
Una convocatoria abierta a distintas miradas
La base del certamen es clara: puede participar cualquier artista español o extranjero residente en España, mayor de 18 años. Cada pintor debe presentar una sola obra, original y no inscrita antes en convocatorias anteriores del certamen, con unas dimensiones que van de 73 x 60 cm como mínimo a 200 x 200 cm como máximo.
La libertad temática y técnica marca el tono general de la convocatoria, salvo en el Premio Especial «Temática de Antequera», reservado a obras inspiradas en la ciudad, su patrimonio material e inmaterial, su entorno natural y cultural, sus costumbres o sus gentes. Esa combinación permite que el certamen acoja tanto propuestas abiertas como piezas más vinculadas al territorio, sin perder unidad ni ambición artística.
Premios que dan peso a la selección
La edición de 2026 reparte 7.500 euros en premios. El primer premio está dotado con 4.000 euros, el segundo con 2.500 euros y el Premio Especial «Temática de Antequera» con 1.000 euros, patrocinado por el Ayuntamiento de Antequera. Además, la persona ganadora de este galardón especial no queda excluida de optar también a uno de los premios principales.
El jurado puede declarar desiertos los premios si así lo decide, y las obras premiadas pasarán a ser propiedad de la Comunidad de Propietarios del Polígono Industrial de Antequera, que adquiere los derechos de exposición, edición y reproducción en cualquier medio impreso o digital. Para el artista, eso convierte la selección en algo más que un reconocimiento puntual: la obra premiada entra en circulación y se integra en una colección con vocación de permanencia.